¡Una de cocina!

Ya estamos en cuaresma y llegan los dulces de esta época: torrijas, pestiños, huesos de santo… ¿Qué os parece pasar un domingo por la tarde haciendo un dulce típico de la época? ¡Una de torrijas, por favor!

¿En qué casa no se toman torrijas en esta época del año? Este clásico dulce, cuya receta apenas ha variado desde el siglo XV, es muy sencillo de hacer en casa. Y nosotros os proponemos que las preparéis con vuestros hijos. Al ser una receta fácil, ellos pueden colaborar en la cocina y disfrutar de una tarde de una forma diferente, mientras aprenden que este dulce es un plato típico de toda España, que su origen se remonta al siglo XV y comenzó a elaborarse en los conventos, que en lugar de tirar el pan duro, lo aprovechaban para hacer un sencillo postre con azúcar, leche y huevos (productos comunes en cualquier cocina). Se relaciona este postre con Semana Santa debido a su elaboración con pan, el mismo que Jesús consagró en la Última Cena antes de ser apresado. También podéis contarles que se comían en Cuaresma, época en la que según la tradición cristiana se debe hacer ayuno. Con las torrijas se “engañaba” al estómago, porque  era un alimento humilde pero muy saciante. Las primeras recetas de torrijas que aparecen en los libros de cocina son del año 1607 y ¡nosotros las seguimos haciendo!

Aquí os dejamos la receta básica y algunos links para los más atrevidos que querrán hacer algo distinto.

 

Receta:

Los ingredientes depende de la cantidad de torrijas que queramos, os pongo unas cantidades aproximadas, y recordar que el pan debe ser del día anterior al menos.

  • 500gr  Pan, si es de torrijas mejor
  • 1l. Leche
  • 4unid. Huevo
  • 250gr. Azúcar
  • 2unids de Canela en rama
  • Canela en polvo
  • Aceite de oliva  para freír

Se calienta la leche con el azúcar y un par de ramitas de canela el tiempo suficiente para que la leche coja el sabor de la canela, se le puede poner también una corteza de limón o naranja. Se deja enfriar. Mientras, cortamos el pan en rebanadas de 1cm aproximadamente y no más de 2 cm. Batimos bien los huevos.

Una vez fría la leche (si está caliente el pan se empapa antes y se puede partir) se mojan las rebanadas de pan de una en una. Estas se pasan por el huevo batido y se fríen en el aceite bien caliente.

Escurrimos en papel de cocina y, una vez eliminado el exceso de aceite, se espolvorean con azúcar y canela.

Otras ideas de Torrijas:

Como os habréis dado cuenta, últimamente los padres de Canigó nos estamos empezando a aficionar a la cocina. En enero se hizo una estupenda clase de cocina con Montserral Segui y Marta Queralt donde aprendimos, colaboramos e incluso ¡probamos! las exquisiteces que se hicieron. ¡Os animamos a todos a repetir la iniciativa!

Posts relacionados

Etiquetas

Compartir en