6ª Crónica del Camino de Sant Jaume

La plaza Francesc Macià de Barcelona volvía a ser un referente de nuestros encuentros. Esta vez tan sólo 7 aguerridos peregrinos, habían aceptado el difícil reto de llegar al alto de la Panadella (710 m), 48 horas después de haber finalizado la 5ª etapa con 27 kilómetros en las piernas.

 

En esta ocasión, la matutina cita era a las 6:30 h, y tras dejar un coche en el destino, bajamos hasta Igualada con el otro. A las 8 h nos disponíamos a empezar, desde la plaza del Rey de Igualada. Un integrante junior (Vicente 11 años) nos alertaba que la marcha no podía ser muy rápida.

 

Tras 15 minutos para abandonar las últimas casas igualadinas, tomábamos una bonita senda  cubierta de prados verdes a ambos lados, además de algunos árboles frutales. La primera población que atajamos fue Jorba. Gran parte del camino lo recorrimos por un excelente asfaltado carril para bicicletas.

 

Unos pocos kilómetros después, antes de llegar a Santa Mª del camí, paramos en una cafetería a reponer fuerzas, y aprovechar para ir al baño. El ritmo estaba resultando trepidante, y todavía nos esperaban las rampas del último tramo. Pasamos como una exhalación por las cuatro casas de Sta.Mª del camí, y la vegetación no nos abandonaba.

 

El tramo final, el más exigente junto a la antigua N-II, parecía que  el asfalto se enganchaba a las zapatillas. Las rectas se hacían interminables, y la llegada al alto de la Panadella un clamor. Fue celebrado con un gran desayuno en el Hostal Bayona, a base de huevos fritos, bacón y patatas. Un merecido festival para los 7 jabatos.

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